1. Controle la temperatura y la humedad, manténgala seca y fresca.
Se recomienda almacenar Rollos gigantes de cinta bopp en un almacén con temperatura controlada con una temperatura de 14-26 ℃ y una humedad relativa del 45% -65%.
Utilice una caja deshumidificadora o una bolsa sellada al vacío y coloque un desecante de gel de sílice dentro de cada rollo para garantizar que la humedad relativa sea inferior al 30 %.
2. Evite la luz y la exposición directa a los rayos UV.
La película BOPP es sensible a los rayos UV; la exposición prolongada provocará que la capa adhesiva se vuelva amarillenta y quebradiza. Guarde los rollos de cinta en estantes de metal o plástico a prueba de luz, lejos de ventanas y fuentes de luz intensa.
3. Prevenir daños mecánicos y deformaciones.
Utilice tarimas planas o soportes de madera para soportar los rollos, evitando un apilamiento excesivo que pueda provocar hendiduras. Los rollos deben mantenerse naturalmente sueltos; nunca los ate fuertemente con cuerdas ni los comprima con fuerza.
4. Mantenga la ventilación y verifíquela periódicamente.
El almacén debe estar bien ventilado para evitar la condensación de humedad. Se deben tomar mediciones trimestrales de temperatura y humedad del entorno de almacenamiento y se debe revisar la superficie de la cinta para detectar signos de envejecimiento, como moho o disminución de la adherencia.